
“AQUELLOS DICIEMBRES” ANTES… Y AHORA
Ahora que estamos en diciembre y Navidad del 2020, un año muy atípico que zarandeó por completo nuestra cotidianidad en todos los sentidos, recordamos esas melodías de antaño, tratando de disfrutar al máximo como se hacía antes en esas festividades normales, pero ahora por culpa del bendito Covid-19 que apareció hace un año precisamente, se nos atravesó en nuestro camino de la vida y no lo podemos hacer, pues nos convirtió en terrícolas sobrevivientes, tratando de esquivarlo y de hacerle el quite a cada rato, para evitar que nos haga daño y podamos seguir contando el cuento y disfrutando de la fiesta de la vida, como se hacía antes.
Vistas las dos situaciones, es inevitable compararlas, siendo como ya se sabe las comparaciones muy odiosas, pero es bueno hacerlas para ver cómo su majestad el tiempo y un virus “chino”, nos hacen cambiar la vida de un momento a otro. Veamos en forma resumida:
1.- DICIEMBRE Y NAVIDAD ANTES: vivía en mi pueblo natal del alma, en mi gran Bolívar, Cauca, y cada vez que llegaba diciembre sentía en el aire esa alegría del mes, pues salíamos a vacaciones muy felices, yendo por las noches, a las novenas de navidad y en nuestras casas arreglábamos el pesebre muy sencillo, junto a un arbolito de verdad, adornado con algodón, y uno cuantos adornitos brillantes de navidad. Entre las familias se compartían los llamados “platos de nochebuena” (con manjar blanco, natilla, buñuelos, rosquillas, dulces desamargados de varias frutas, etc.). Con nuestros amigos vecinos jugábamos “a los aguinaldos”: el beso robado, el palito en boca, el sí y el no, dar y no recibir, en fin. En las casas se organizaban bailes sencillos y se esperaba con deseo y fe el regalo que nos iba a traer “el niño Dios”, compartiendo luego los regalos al otro día con nuestros amiguitos.
2. DICIEMBRE Y NAVIDAD AHORA: como ya lo comenté antes, el panorama decembrino y navideño en el 2020, por culpa del bendito Covid-19, es totalmente diferente y sombrío, pues ahora por doquier cunden el temor y la zozobra mundiales, con más de dos millones fallecidos, de los cuales en Colombia 40.000 y el Cauca, 500. Tenemos la tabla de salvación de la vacuna, para el próximo año y mientras tanto a seguir sobreviviendo con la ayuda de Dios, del tapabocas, el gel y alcohol y nuestra buena suerte.
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